Parraleta es una variedad de uva autóctona del Somontano aragonés, que ha estado en peligro de extinción pero ahora se está recuperando. No tiene sinonimias y no se conoce su cultivo en otras zonas, siendo el Somontano la única Denominación de Origen española en aceptar su uso para la vinificación.

De baya delicada es una variedad que necesita de muchas atenciones para que crezca bien, entre las que se recomienda una vendimia manual muy cuidadosa, lo que dificulta un poco el trabajo. Sus características agronómicas la hacen una variedad de brotación entre media y tardía y maduración entre mediana y temprana; De maduración lenta, la piel de las uvas es muy fina y delicada, y es muy susceptible a la botritis, el oidio, y a las enfermedades relacionadas con la humedad en general. Es una variedad relativamente vigorosa de producción media-alta.

Es una uva de poco rendimiento, por lo que no es muy abundante, cultivándose en el mismo viñedo con otras variedades. Es además una baya que no aguanta la recogida mecanizada, porque sus delicados frutos se rompen con demasiada facilidad. Prospera en climas áridos y cálidos. La vid produce una baja cantidad de bayas, delicadamente aromatizadas, que suelen ser vendimiadas a finales de octubre. El racimo tiene dos hombros cilíndricos cortos. Sus bayas son de tamaño pequeño y forma redonda. Tienen la pulpa dura e incolora. El color de su piel es muy oscuro.

Los vinos que se elaboran con ella son frescos, ligeros en cuanto a cuerpo y graduación, pero de gran potencia y calidad aromática. Son perfectos para la crianza gracias a su alta acidez, tienen una capa de color muy alta y sus matices recuerdan a especias, frutas maduras y toques metálicos. La combinación perfecta con la garnacha y la moristel de nuestra Malpregona.