Es una variedad de uva blanca autóctona española y de baja producción. Además, el cultivo de esta vid se encuentra localizado únicamente en la Ribera de Duero, Ávila (de donde procede nuestro Flor de Albihar), Galicia o en la Comunidad de Madrid. También se puede encontrar en la zona de la tierra de Zamora.

La cepa de la uva Albillo presenta un pámpano de porte semierguido. Los racimos son de tamaño pequeño, compactos y con hombro suelto. Las bayas son esféricas, de tamaño medio a pequeño y de color amarillento pardo con pecas. El hollejo es fino. El mosto tiene un alto contenido en azúcar y una baja acidez. Cepas poco vigorosas y de porte rastrero.

De maduración precoz, por lo que resulta sensible a las heladas de primavera. Es medio resistente a la sequía. El racimo aguanta bien en la cepa una vez alcanzada la plena maduración, pudiéndose vendimiar empezado el proceso de pasificación.

El mosto tiene un alto contenido en azúcar y una baja acidez. Es relativamente neutra, con un interesante índice de glicerol que ayuda a darle suavidad a los vinos. Esta variedad castiza histórica es de mucho valor por su singularidad, con tendencia oxidativa, pero de elegante guarda.

L.